PASTOR DE VIENTOS




Pastor de vientos, desde

los infinitos horizontes

acuden los rebaños a tus manos.

Seguro el porvenir, miras el ancho

paisaje de colinas, esperando

la brisa que te traiga

aquel aroma dócil a tomillo

o el hondo olor a bosque del invierno.

La lluvia viene luego, infatigable,

y se acuesta a tus pies formando charcos

que emigran hacia el cielo en el verano.

Y por el aire bajan

pájaros y perfumes, hojas secas,

mil cosas

que tú dejas o guardas con mirada profunda.

Cada día te trae una sorpresa,

y tu cantas,

pastor,

cantas o silbas

a las altas estrellas también tuyas.
Sin esperanza, con convencimiento (1961)
Recitado por Jesús